Cecilia en Sicilia


Modica
 Mi primer viaje en Italia fue uno de los más emocionantes porque estaba muy joven y estaba aprendiendo el idioma. El primer lugar que visité fue la Sicilia, llegué a Módica, a casa de mi tía. Fue una temporada muy hermosa porque estaba compartiendo con mis primos y mis tíos que son una maravilla de personas, y además viviendo intensamente la cultura del idioma que estudiaba en la universidad. Traigo a mi mente estos lejanos recuerdos porque ya en esa época (no tan remota) esta tierra me atraía, y no se si en ese momento llegó a pasar por mi mente que viviría alguna vez en mi vida en esta tierra. Y aquí estoy luego de tantas vueltas, Cecilia en Sicilia.
Vivo en Avola, una pequeña ciudad o un gran pueblo de 30.000 habitantes, su ubicación me parece perfecta, estoy a una hora de Catania, a 30 minutos de Siracusa, a 10 minutos de Noto, a 50 minutos de Módica, puedo seguir enumerando pueblos, ciudades, localidades... Tengo ya varios meses viviendo aquí y más de 10 años que visito en vacaciones esta zona, y siempre descubro algo nuevo y aún no conozco todo. Esto me parece maravilloso. 
Noto
A pesar de los pocos meses que tengo viviendo aquí me siento ya en casa, no sé si es la facilidad de adaptación que tengo o sencillamente que Sicilia tiene tanto de ese realismo mágico en el que crecí. Aquí aunque geográficamente estás en “el primer mundo”, en “el viejo continente”, nada funciona como en el resto de Europa (seguro hay otras excepciones) no existe la formalidad de esos fríos y "lejanos lugares". Aquí todo tiene su propio ritmo, los negocios tienen horarios a los que debes acostumbrarte de 9h a 13h y de 16h a 20h y eso en verano puede cambiar, pueden abrir más tarde y cerrar más temprano, y en invierno igual, incluso muchos negocios tienen un día de descanso a mitad de semana.
Parque Arqueológico de Neápolis - Siracusa
En el Sur de la bella Italia, el italiano es una opción, aquí se habla dialecto y cada pueblo habla el suyo, así que hay que ir acostumbrando el oído a palabras que a veces parecen italiano masticado, un español magullado y hasta un francés aporreado. Aún no supero el odontólogo que me da un diagnóstico en dialecto, pero la verdad es que voy entendiendo.
Reserva Natural de Vendicari
Lo que si es un sueño es que el en el Sur la primavera comienza antes y el invierno llega de último, un clima que permite a estos tipos del norte de Europa venir a la playa en abril y darse el primer chapuzón en la playa, claro está que tienen coraje. 
Esta Isla hay que vivirla, descubrirla, saborearla, nunca deja de asombrarme la variedad cultural que hay en cada ciudad, en cada pueblo, el viajero podrá descubrirla a través de diferentes rutas de acuerdo a sus gustos, sea el principal objetivo la naturaleza, la historia, la gastronomía o las tradiciones. Todo esto sin olvidar las otras pequeñas islas que conforman la Sicilia, dos volcanes en actividad, restos arqueológicos que son la historia viva, monumentos que conforman el testimonio de un rico y exuberante pasado. 
Por ahora la Isla es mi casa, el mediterráneo mí panorama,  disfruto cada día de esta elección que para muchos puede parecer absurda, para muchos el Sur significa retraso, yo aquí veo solo futuro. Y digo por ahora, porque nací pata caliente y nunca se sabe dónde podemos ir a parar.
Vista desde mi casa

NOTA: esta entrada la había culminado el 08/05/16 solo faltaban las fotos. El martes 10 de mayo fui trasladada en helicóptero desde el hospital de Avola a Catania. El jueves 12/05/2016 fui operada de un aneurisma cerebral congénito. Palabras del médico: "Tienes una nueva fecha de nacimiento que celebrar". Así pues que volví a nacer el 12 de mayo de 2016, en Catania - Sicilia. Ahora puedo considerarme Siciliana, y no puedo sino estar más que agradecida. En 14 días de hospital encontré sólo gente linda, y buena vibra. Un equipo médico extraordinario. Anita consiguió nuevos amigos y una familia en el Centro de Equitación de Avola, donde su instructor Paolo fue de gran apoyo en estos momentos difíciles... Una razón más para seguir en esta tierra de oportunidades.
Ospedale Cannizzaro - Catania
Ospedale Cannizzaro - Catania

Ospedale Cannizaro - Catania

Fin de semana en Bruselas

Bruselas es un destino perfecto para un fin de semana. Planificamos este viaje aprovechando una super oferta y decidimos hacerlo justo después del cumpleaños de Anita. Así que el viernes 18 de marzo salimos con la luz del alba a nuestro destino, el primer impacto al llegar fue que de la primavera dimos un salto atrás al invierno, neblina espesa, cielo completamente encapotado con una máxima de 6 grados en pleno día.
Nuestro hotel ubicado en Place Rogier a pocos pasos del centro nos permitió movernos con tranquilidad, dejamos las cosas en el hotel y de ahí directos a La Grand Place, ya considerada por Victor Hugo la plaza más bella, desde el 1998 forma parte del patrimonio de la humanidad de la UNESCO.
La aglomeración de varios e imponentes edificios es impresionante, son 360 grados de majestuosidad, entre ellos el más importante es el edificio del ayuntamiento construido a inicios del 1400, único testigo de arquitectura medieval en la plaza, su imponente torre culmina con una estatua de San Miguel. De grande belleza también La Maison du Roi, que fue residencia de monarcas y actualmente aloja el Musée de la Ville, museo dedicado a la historia de la ciudad.
Luego el resto de las casas son de estilo renacentistas y son las llamadas casas gremiales, por ejemplo La Maison des Brasseurs fue la casa de los cerveceros y hoy alberga un pequeño museo de la cerveza. Le Cornet era la casa de los barqueros, Le Roi d'Espagne era la casa de los panaderos, hoy es sede de un café, Le Pigeon casa de los pintores, hogar temporal de Victor Hugo durante su exilio en Bélgica.
Como en todas las ciudades hay leyendas y esta plaza no escapa de ella, en la parte izquierda del ayuntamiento se encuentra la estatua de Everad't Serclaes ejecutado en el siglo XIV, se dice que es buena suerte tocar su brazo.
Otro símbolo de la ciudad es Manneken-Pis, con tan sólo 60 centímetros, esta estatua es el punto más visitado de la ciudad junto a la Gran Place, varias son las leyendas que posee, desde un niño que orinó sobre una mecha encendida durante la guerra, hasta un niño que se perdió y fue encontrado en una esquina haciendo pipí, lo cierto es que  este pequeño bromista es fotografiado por todos, si tienen suerte lo encuentran vestido, su vestuario pueden verlo en el Musée de la Ville. De fecha más reciente se encuentra Jeanneke Pis, la versión femenina que se encuentra en el callejón de los carniceros cerca de la Gran Place.
Bruselas es la ciudad soñada de los amantes del chocolate, Anita después de devorarse unos cuanto, puede dar fe de ello. Fuimos al museo del chocolate que se encuentra a pocos pasos de la Gran Place, hacen una pequeña demostración de como se preparan los bombones y una degustación, el museo es pequeñito pero vale la pena, para mi fue una bocanada de orgullo ver nuestro cacao venezolano expuesto en el museo, ojalá pronto volvamos a estar en los primeros lugares de exportadores de cacao en el mundo.
Al día siguiente nos fuimos al Atomium, un poco a las afueras del centro encontramos este imponente monumento realizado en ocasión a la exposición mundial de 1958, vale la pena entrar por la vista que ofrece de la ciudad, pero realmente no ofrece ninguna actividad en su interior. En frente hay un parque temático "Europa en miniatura" que seguramente es un buen plan pero durante el verano.

Terminamos la tarde visitando nuevamente la Gran Place y entre todos los museos que había decidimos ir al museo del juguete, pensando que podía ser una buena opción... La exposición es vasta e interesante, pero no hay explicaciones ni un orden lógico, la mayor parte de los juguetes se encuentran en vitrinas cerradas y los pocos juguetes con acceso a los niños están sucios y en mal estado, seguramente hay mejores opciones para visitar con niños, este museo no lo es. El domingo ya era nuestro regreso y dimos sólo un paseo por la Gran Place, compramos unos chocolatitos que devoramos en poco tiempo antes del regreso a casa.
Gastronomía: Imposible no caer en la tentación de los chocolates, papas fritas y cerveza. Evitar siempre los restaurantes de la Gran Place, a parte de ser los más costosos no son necesariamente buenos, son siempre para turistas. Bia Mara es una buena opción para una comida rápida y deliciosa. Brussels grill fue una buena opción para cenar, buena cerveza y económico. EVITAR Noordzee Mer du Nord (Es una cadena de comida regular a precio alto) Exki buena elección sana para desayunar. ¡Imposible no probar un gofre en cualquier local por la calle con mucho chocolate y nata montada! 

El martes 22 de marzo Bruselas sufrió un atentado terrorista en el que murieron 35 personas y 340 quedaron heridos. Dos días antes yo estaba allí, y me cuesta creer que la guerra y el terrorismo esté tan cerca.Algunos viven para viajar, y otros viajamos para vivir, y aunque muchos estén dedicándose a sembrar el terror y el miedo por el mundo hay que seguir viviendo y hay que seguir viajando.

Las Vegas, Death Valley y el Grand Canyon en 5 días

Las Vegas, capital del entretenimiento mundial y del pecado. En tan sólo 7 km Las Vegas Boulevard aglomera los hoteles y casinos más famosos en el mundo. Realmente no era un sueño para mi viajar a la Sin City, pero se presentó la oportunidad y tuvimos 5 días y 4 noches para disfrutar no sólo de Las Vegas sino de sus alrededores.
Luego del largo viaje Panamá- Las Vegas llegamos a nuestro hotel, Tropicana, modesto en comparación con los hoteles 4 y 5 estrellas de Las Vegas, pero sobre todo económico y limpio. Una vez instalados decidimos cenar en uno de estos "famosos" buffet de los grandes hoteles, nos fuimos al Treasure Island, luego de 40 minutos de fila y pagar 35$ por persona ¡vino la gran desilusión! pésimo el servicio para las bebidas, la comida en gran parte era asiática, de calidad media baja, frituras pesadas, grasosa, exceso de ajo, la mayor parte de las cosas que probamos estaban frías, muy poca variedad para los pescados. Lo único bueno eran los postres, en general no valió la pena, y fue una desilusión porque era Navidad.
Aunque  Las Vegas es excesivamente costosa hay muchas actividades y entretenimiento gratis, cada hotel tiene su atracción, por ejemplo las fuentes del Bellagio, el Venetian y las góndolas, el Mirage, el Caesar Palace, ya cada hotel en si es un entretenimiento, y pasear por los hoteles es gratis, y además quienes juegan pueden probar suerte en los casinos. Imposible perderse la tienda de M&M, mi hija y yo estábamos enloquecidas con las paredes coloradas de M&M.
Confieso que Las Vegas no es una ciudad que me enloquece, me da la idea de ficción, sentía que en cualquier momento salía alguien gritando: "coooorten", los casinos tampoco llamaron mi atención, no jugué ni un centavo, me deprimía ver mujeres y hombres de todas las edades jugando solos en navidad, solos con una máquina o con un desconocido que le tocó trabajar en navidad y que es amable y sorriente sólo porque es su trabajo. Pero ojo fue mi experiencia, seguramente hay quienes se divierten apostando a la suerte.
Lo que sí creo que vale la pena es ir a un espectáculo del Cirque du Soleil, pude ver Mystère con mi hija de 5 años y lo disfrutamos muchísimo, creo que de volver a Las vegas iría a otro espectáculo del Cirque du Soleil; y quizás haría la fila para la foto clásica con el cartel de Las Vegas, que no hicimos porque hacía mucho frío como para estar haciendo una fila de 30-40 minutos.  Sin duda alguna la ventaja de esta ciudad es su ubicación estratégica para visitar otros lugares, aunque fuimos sólo pocos días pudimos visitar la Death Valley y el Grand Canyon. 
La Death Valley se encuentra a 215Km de las vegas, en poco más de 2 horas se puede disfrutar de este emblemático lugar, su nombre es comprensible al saber que es considerado el lugar más caliente del mundo, ha registrado temperaturas superiores a los 50 °C y por las noches por debajo a 0°C. Es ideal una excursión ida y vuelta desde Las Vegas, llevando consigo provisiones para un picnic en el desierto. 
El Grand Canyon si se encuentra un poco más lejos, por lo que decidimos dormir en Flagstaff, en la ruta nos detuvimos en Hoover Dam, es una gran presa entre la frontera de Arizona y Nevada, el paisaje es bonito y vale la pena detenerse para tomar algunas fotos, igual durante el camino hay varios puntos panorámicos. Una vez en Flagstaff hay poco más de una hora para llegar al Grand Canyon, lamentablemente no pudimos disfrutar mucho del parque por la falta de tiempo y por el frío que hacía, -5 grados para quien llega desde Panamá es demasiado frío, sin embargo valió la pena visitar estas milenarias montañas de belleza excepcional, pocas horas fueron suficiente para dejarnos encantar y perdernos en la inmensidad del paisaje, seguramente en un futuro no lejano planifiquemos un viaje en la costa oeste con mucho más tiempo, no perdería la ocasión de hacer una excursión dentro del cañon.
No todos los niños aguantan un viaje maratónico como el nuestro, (Las Vegas - Gran Canyon 445 Km) pero es posible si cuentan con animadores como compañeros de viajes, es decir los abuelos de Anita.
 

Nota gastronómica: es bien sabido que Estados Unidos no es la cuna de la gastronomía, por lo general se come mal, a parte de los restaurantes de un cierto tipo y precio, la comida es mala, Las Vegas no es la excepción, sin embargo puede ser una opción los pequeños restaurantes mexicanos y los Whole Foods Market, nada mal para variar y comer algo saludable. 

Bogotá IV: Viajamos para comer...

El último post del viaje a Bogotá quise dedicarlo completamente a la gastronomía. Un viaje para mi no es sólo visitar lugares nuevos sino sumergirme en esa extensión infinita de sabores que te ofrecen. Me dedico a descubrir esos nuevos sabores o simplemente a reencontrarme con sabores perdidos en la memoria de mis raíces. La gastronomía colombiana es bastante variada, muy parecida a la gastronomía venezolana, para comenzar compartimos las arepas, asadas, fritas, dulzonas, rellenas... En la zona de Usaquén visitamos el restaurante Casa Vieja, tiene buenas opiniones en tripAdvisor; no está mal, pero el precio es bastante alto comparado con otros restaurantes. Comimos lengua en salsa, sobrebarriga (aún nos preguntamos que tipo de carne es), morcilla con arepa, y unas carimañolas que desaparecieron mágicamente. 
Al día siguiente luego de un largo recorrido por La Candelaria encontramos casualmente un asadero que se llama Capibara, fue un gustazo comer aquí, música llanera y carne asada, servicio impecable, platos abundantes y super bueno y precio inmejorable. Se encuentra cerquita del Museo Botero y vale la pena una parada en este lugar.
Por el mercado de Usaquén no pueden dejar de probar lo que no conozcan, finalmente probamos el elote asado, se llama también choclo o jojoto,  es una mazorca pero con granos un poco más grandes. No pueden dejar de probar las obleas con arequipe (dulce de leche), coco y mora, esto si ha sido un viaje a la infancia, no pude evitar comerme una cada vez que la veía. 
Ya cuando fuimos a Monserrate probamos la famosa bandeja paisa, un plato bomba con frijoles, arroz, huevo frito, carne molida, chorizo, chicharron, arepa, plátano frito, y aguacate, una bomba deliciosa ideal para recuperar energías. 
Con el frío de Bogotá un par de veces probamos un par de veces el ajíaco santafereño que es una deliciosa sopa de pollo con aguacate, en otra ocasión probé una sopa de patacones que es una ricura. 
No pudimos ir al restaurante de Andrés Carne de Res pero visitamos la Plaza de Andrés en el Centro comercial Santa Fe, es difícil elegir en este amplio recinto gastronómico, nada mal los jugos y las hamburguesas, pero la variedad es increíble. 
En la zona de Usaquén hay un lugar que se llama Zona Container, un espacio interesante, aunque fuimos un domingo en la noche algunos restaurantes estaban cerrados, pero me arriesgué a comer en un lugar que se llama Bimbi, cuando hice el pedido no sabía de que se trataba, "Chuzo desgranado mixto" practicamente es una montaña de comida (pollo y carne picado, queso, lechuga, papitas, maíz, cebolla, pimentón, salsas de varios tipo, digamos que es una especie de hamburguesa picada sin pan. 
Algo que no se puede evitar en general por toda Bogotá es pararse a tomar un tinto en alguna cafetería, los amantes del café seguramente disfrutaran cada café que se tomen. 
El Parque de la 93 es seguramente un buen lugar para dar un paseo y comer o simplemente merendar en uno de los tantos café que hay alrededor, es también un buen lugar para pasar un rato agradable con niños, o simplemente para tomar un descanso en la plaza. Cerca de allí hay un parque que se llama Parque del Chicó es también una buena alternativa para una merienda en el café-bus de dos pisos y pasar un rato agradable. 
En Bogotá el único problema será la dificultad de elegir, hay una gran variedad gastronómica y como dice Andrew Zimmern: "Si se ve bien... ¡pruébalo!"

Bogotá III: Zipaquirá y su hermosa Catedral de Sal

Zipaquirá es una parada obligada para quienes están al menos tres días en Bogotá. Es un pueblo a unos 30 minutos de la ciudad y es muy fácil llegar con el transporte público. Desde el portal norte del transmilenio tomar un bus intermunicipal hacia Zipaquirá, a cada momento salen buses muy cómodo a un precio económico, no vale la pena pagar un taxi. El recorrido es de 45 km, y del caos de la ciudad pasamos a largas extensiones verdes.
Zipaquirá es un lindo pueblo colonial que ha sabido desarrollar sus potencial turístico, su principal sitio de interés es la Catedral de Sal, que se encuentra al interno de la mina de sal. La antigua Catedral fue realizada en el 1950 y cerrada en el 1990 por falta de seguridad, se decide así construir una nueva Catedral que fue culminada en el 1995. Esta nueva Catedral posee todos los servicios y seguridad necesaria como centro turístico y religioso, para visitarla se desciende dentro de la mina y se va atravesando las estaciones del Viacrucis, cada estación es representada por pequeños altares tallados en las paredes y suelo de la mina. Al final se encuentra la cúpula tallada también en la parte superior de la mina y desde donde se puede ver la enorme cruz que se encuentra en el altar.
El recorrido se hace acompañado con un guía que va explicando cada detalle, una vez culminado el recorrido el regreso se hace sólo, es posible también ver un pequeño documental sobre la mina de sal, es opcional hacer el recorrido del minero (niños mayores de 6 años). Hay también un show de luces, y hay un área dedicada al comercio donde puedes comprar algunos souvenir, y una gran variedad de esmeraldas. El recorrido es bastante sencillo, si eres claustrofóbico no creo tengas ningún problema, la mina es bastante amplia y hay iluminación, igual personas con sillas de ruedas pueden acceder sin problema. Mayor información visitar la página web de la Catedral de Sal.
Fuera de la mina hay un museo dedicado a la mina, hay juegos y actividades para niños. 
Esta Catedral es considerada la maravilla principal de Colombia, pero esto pertenece a nuestro tiempo presente, en épocas pasada y hablamos del 1600 cuando se fundó Zipaquirá era la ciudad más importante de Colombia por su mina de Sal, la sal era un producto altamente cotizado e importante de la época. Aún hoy la mina sigue produciendo sal bajo otros métodos de explotación y nos regala además en su interior la hermosa Catedral de Sal, no dejes de visitarla, en el mundo existen sólo dos. La Catedral de Sal de Zipaquirá - Colombia, y la Catedral de sal de Wieliczka - Polonia. 

Bogotá segunda parte: Usaquén - Monserrate

Octubre y noviembre probablemente no son los mejores meses para organizar un viaje a Bogotá pero digamos que se puede tener suerte y disfrutar de días soleados, así que apenas vimos que sería un día afortunado decidimos preparar nuestro paseo a Usaquén, que es una de las zonas principales de Bogotá, los domingos es imperdible el mercado de las pulgas de Usaquén, las calles principales se cierran al tráfico y se llenan de pequeños stand, personas super amables y educadas ofrecen su bonita y variada artesanía, ideal para comprar recuerditos y regalos.  Recorre las vías principales hasta subir al parque donde continúan los pequeños puestos de artesanías, o de comida típica. Ve con paso calmado, sin apuros, disfruta del ambiente, de la música, detente a tomarte un tinto o comerte una oblea, y aprovecha si tienes regalitos pendientes que hacer y los compras allí, los precios son accesibles y hay una gran variedad de cosas que realmente valen la pena. Esta zona también es ideal durante la noche tiene una gran variedad de opciones gastronómica, bares, café.
 Una vez que pudimos constatar que definitivamente era un día afortunado nos fuimos al Cerro de Monserrate, símbolo de la ciudad y donde los colombianos que buscan un refugio natural en medio del caos del tráfico y de los millones de habitantes que a diario recorren la ciudad. Para subir hay dos opciones: sendero a pies, descartado por Anita, (no pueden subir caminando menores de 6 años); y en funicular. Habría una tercera opción que es el teleférico pero está en reparación. Para quienes lo deseen hay misas en el Santuario de Monserrate, deben sólo informarse de los horarios aquí.  Hay también dos restaurantes, almorzamos en Casa Santa Clara que tiene una hermosa vista a la ciudad, un poco concurrido pero es siempre agradable la vista que ofrece.
El Cerro de Monserrate está a 3.152 metros de altura, así que no es raro notar algún turista con mal de altura. Una vez arriba el paisaje es inigualable, es el mejor lugar para tener la mejor vista de la ciudad, siempre y cuando esté despejado. 
Es de particular interés los mitos que se tejen alrededor de este lugar, muchos dicen que es un volcán dormido que un día despertará y acabará con la ciudad, otras leyendas dicen también que los novios que visiten Monserrate nunca se casarán, abundan los testimonios de milagros de sanación atribuidos al Señor caído de Monserrate. En fin más allá de las leyendas y relatos es un lugar de visita obligada. Si estuviste en Bogotá y no subiste al Cerro de Monserrate perdiste el viaje!

Bogotá: primera parte

Hace algún tiempo cuando era más joven soñaba con tierras lejanas, otros continentes, ahora emigrante sueño con tierras que me recuerden mis raíces, mi amada Venezuela. Siempre estuve tan cerca de Colombia y sólo ahora tuve la oportunidad de descubrir Bogotá
Entre caos y lloviznas constantes la ciudad nos da la bienvenida, cerros orientales y un tejido de vías principales y calles tejen el hermoso paisaje urbano que es la ciudad de Bogotá. Así como es extensa la ciudad son extensas las opciones de recreación y esparcimiento.  Bogotá me recuerda mi amada Caracas, aunque mucho más grande claro, bueno la verdad es que yo siempre encuentro alguna semejanza con mi tierra, y pues con los hermanos colombianos no es difícil conseguir semejanzas y afinidades.
Estuvimos 5 días en la ciudad, realmente no fueron suficiente para visitar y conocer todos los lugares que quería, digamos que fue un abreboca para quedarnos con muchas ganas de volver. 
En Bogotá no es fácil moverse por el tráfico caótico, los taxis son una buena opción y el Transmilenio también puede considerarse una opción práctica y rápida para moverse, la verdad no considero una opción alquilar un auto para moverse en la Ciudad.
El primer día se nos fue con la entrada en el hotel y un pequeño paseo por Usaquén. Ya el segundo día nos fuimos al centro de la ciudad, zona la Candelaria, visitamos la Plaza Bolívar con El Capitolio o Congreso de la República, de estilo griego; la Catedral Primada y la Capilla del Sagrario, majestuosas construcciones de estilo neoclásico; el Edificio Liévano de estilo francés, sede de la Alcaldía; y el Palacio de Justicia, que es la edificación más reciente debido a diferentes hechos políticos que han destruido este edificio y marcado la historia del país. Al centro una estatua de Simón Bolívar. El encanto de esta plaza es este majestuoso marco arquitectónico. 
Visitamos también el Museo Histórico de la Policía Nacional atraídos por un policía que nos aseguró ver parte de las armas y objetos decomisados al narcotraficante más famoso del mundo, sólo que el sótano y el piso 4 del museo está deshabilitado por remodelación y es allí donde se encuentra parte de esa historia. 
De todas las opciones decidimos ir al Museo Botero, hermosa y atractiva colección de Botero y de otros artistas internacionales, obras donadas por el mismo, una colección invaluable. Un verdadero deleite artístico, este museo debe considerarse parada obligada en Bogotá. Abre todos los días excepto los martes. Entrada gratuita. 
Viajando con una niña hay que considerar alguna actividad para los más pequeños, y las posibilidades para niños también es extensa, entre todas, nos decidimos por el Planetario y la verdad fue una excelente opción. Los niños observan y participan en algunos experimentos, luego pasan a la sala principal donde hay varias actividades y explicaciones de algunos fenómenos del universo, luego en otra sala hacen la proyección de estrellas, muestran como reconocer las diferentes constelaciones. Es un espectáculo que realmente disfrutan los pequeños y también los adultos. Al salir un extraordinario Galileo Galilei llama la atención de los niños, con la magia del juego y la creatividad nos acerca al mágico mundo de la astronomía.  

Archipiélago de San Blas

Hay mares de mares, y San Blas. Este archipiélago formado por más de 350 pequeñas islas es territorio independiente de la Comarca Guna Yala. Arena blanca, mar turquesa, y verdes palmeras es el paraíso para muchos que se escapan de la ciudad para desconectarse del concreto, rascacielos, bocinas y caos de la ciudad.  Para disfrutar de este paraíso hay muchas agencias de viajes que ofrecen paquetes y servicios, la verdad la mejor opción es contactar directamente a un Guna, y organizar el viaje con ellos, hay varias islas que tienen diferentes opciones para dormir y de acuerdo a tus necesidades puedes decidir donde dormir. 
Acampar es una opción, la diferencia entre acampar y una pequeña cabaña es poca, así que es preferible invertir un poco más y estar más cómodo, te acordarás de esto si llueve. 
Nosotros nos quedamos en Isla Aguja / ICODUB, las cabañas son básicas y rudimentarias, camas y lencería limpia, para gustos y necesidades más exigentes tienen unas cabañas de madera muy bonitas y confortables. 
Fuimos con un todo incluido, la comida bastante buena, la isla tiene agua dulce en los baños y tienen luz eléctrica durante la noche gracias a paneles solares. 
El primer día hicimos varios tour que ofrecen, de Isla Aguja te llevan a Isla perro, a la piscina de estrellas donde los niños se divierten tocando las estrellitas, y a Isla Fragata. 
El segundo día nos quedamos en Isla Aguja disfrutando de la playa, snorkeling, y relax total... 
Hay paquetes pasadías que la verdad recomiendo sólo y unicamente sino tienes tiempo para quedarte, la verdad es necesario al menos una noche para poder disfrutar y relajarte, además que el viaje de la ciudad al puerto de Cartí es agotador y hacerlo ida y vuelta el mismo día no es lo máximo. 

 Las islas a las que fuimos están habitadas, son tan pequeñas que en menos de 5 minutos le das la vuelta, algunas islas si están completamente virgen y aún no reciben turistas. Los Gunas son hombres y mujeres reservados, las mujeres visten orgullosamente sus trajes coloridos son una comunidad muy unida y absolutamente todo en la Comarca es organizado y dirigido por ellos, espero que esto no cambie con los años y que se quede así, rudimentaria, esencial, sin hoteles y lujos porque es parte del encanto mismo de este lugar.

Nuestro guía fue Jhonny a quien recomiendo 100% y agradezco su atención y su esmero. Pueden contactarlo al número de teléfono (+507) 6089 0106.

Viajar con niños

Fez - 2010
Después del nacimiento de Anita, como era de esperarse, nuestra forma de viajar se fue transformando, pero no ha sido trágico como muchos lo han pintado. Claro no es igual que viajar solos o en pareja, o con amigos que quizás puedes adaptarte muy fácil a la incomodidad, a tener diferentes horarios, o buscar algo más romántico o salir en plan de farra.
Agrigento 2013
Realmente no hemos dejado de movernos, quizás hemos evitado grandes aventuras, aunque a los 5 meses hizo su primer viaje a Venezuela, y de allí no hemos parado, creo que los niños tienen una mayor adaptación debido a la curiosidad y ganas de explorar. 
Si tienes un bebé o un niño menor de 3 años, no dejes de viajar pensando en que "es muy pequeño y no entiende" "es muy difícil" "es muy incomodo". Los bebés dan menos trabajo a la hora de un viaje en avión, y durante el período de vacaciones, sólo necesitan simplemente tener sus necesidades cubierta (lactancia/leche/papillas, pañales limpios) Ya de edad de 1 a 4 años debes agregar algo para distraerlos: bloques de construcción, plastilina o masa moldeable, colores, un pequeño juguete (un regalo para el viaje es fantástico). Después de los 4 años son más exigente pero también más divertido, comienzan a entender muchas cosas, tienen una gran curiosidad, igual necesitan cosas para distraerse, pero ya pueden ver una película de su preferencia, o un break de video juegos. Antes y durante el viaje hazlo parte de la organización, una lista de cosas por hacer y ver. Comienza a explicarle lo que van a encontrar, buscar historias sobre los monumentos que visitarán.
New York 2015
Para un viaje reduce el equipaje, viaja cómodo, evita llevar todos los juguetes, mordedores, infinidad de ropa, zapatos, aunque los niños ensucian en los hoteles siempre tienen lavanderías. Si estás en fase de papillas, evita llevar calentadores, y accesorios para comer, los restaurantes pueden calentarte la papilla o hacerte alguna comida especial para niños, infórmate durante la organización del viaje lo que realmente no encontrarás en la ciudad a la que vas. Al momento de comprar un cochecito/ carrito de bebé, cerciorate que sea fácil de abrir y cerrar. Los canguros son comodísimos para los paseos, o para estar dentro del aeropuerto.
Al momento de viajar con niños trata de ir al ritmo de ellos, de colocar cosas en el itinerario que sean de su interés, quizás un zoológico, un museo para niños, o un museo de ciencias. Inventar historias, recrear aventuras en cada lugar nuevo, si vas a la playa inventa una historia de piratas, si vas a un monumento histórico inventa un cuento de gladiadores, de exploradores, recuerda que la imaginación en tierna edad es infinita. Cada quien conoce a sus niños y saben la capacidad de aguante, pero no subestimes su capacidad de adaptarse tu mismo te sorprenderás. Un viaje es la oportunidad de desconectarse de vídeos juegos, tablet, ds, play, wii, y cuanto aparato electrónico exista. Viajar es una oportunidad para descubrir y crecer junto a los pequeños de casa.

Roma, siempre Roma.

Volver a Roma es sin duda regresar a casa,  lo increíble de este regreso después de dos años de ausencia es encontrar la misma ciudad y la misma gente. El mismo barista que sirve el mejor cappuccino de la zona donde vivimos, la misma cajera en el supermercado, el mismo sr. de la frutería. Las mismas caras en los mismos lugares.
  De este corto regreso descubrí una nueva Villa Borghese a través del running, con un clima perfecto y la compañía perfecta. Esto del running es bastante nuevo y ver la ciudad desde este punto de vista es interesante, no hay detalles sólo sensaciones, imágenes que corren al sentido opuesto de mi propia dirección. 
Anita maravillada de su ciudad, del Panteón y su hueco en el techo: ¡Me imagino el desastre cuando llueve! Sorprendida del nasone, en cada rincón de la ciudad donde poder beber agua. Extasiada con cada monumento y detalle de la eterna Roma. 
Pasando por el centro imposible no tomar un café como se debe en el mejor bar  de la ciudad: Sant'Eustachio, es siempre una parada obligada cuando vamos al centro.

Definitivamente Roma es hasta ahora mi ciudad preferida, la ciudad que me adoptó hace unos años, la ciudad donde me casé, la ciudad donde nació mi hija. Creo que cuando te despides de ella por un tiempo, sólo al regreso te das cuenta de cuanto te hizo falta y cuanto forma parte de ti. 
Más allá del romanticismo, duele ver la decadencia de la ciudad, pero eso sería entrar en un tema político innecesario, esperemos que sea algo circunstancial y que pronto reciba un poco más de cariño y cuidado. Espero también volver pronto, aunque sea por pocos días siempre hace bien volver.