Mercado de Mariscos

¡Definitivamente esta es una de las tantas cosas buenas que tiene Panamá!
Adoro el mercado de mariscos. Ya es parte de mi rutina, cada dos semanas nos levantamos tempranito, me llevo mi cava y compro todo fresco al mejor precio de la ciudad. Por supuesto como en todos lados hay que saber comprar pescado, y si vives en la ciudad y es parte de tu rutina nada mejor que conseguir un vendedor de confianza. 

Me encanta venir aquí y escoger yo misma los productos que necesito: atún, mero, róbalo, pargo, corvina... entre 2,50$ y 3,50$ la libra (453 gr). 
Langostinos y camarones entre 4$ y 7$ la libra. 
Langosta (viva) desde 8$ la libra
Langosta China desde 6$ la libra.
Cangrejo desde 5$ la libra


El mercado de Mariscos es también el lugar ideal para degustar un ceviche al estilo panameño... Mi preferido el ceviche de corvina y el cocktail de langosta... Es un lugar para visitar como turista y comerse un pescado frito en uno de los kioskos, una cervecita bien fría y disfrutar de la autenticidad del lugar.

Ciudad de Panamá

Si hace 4 años alguien me decía que yo iba a vivir en Panamá seguramente me hubiera reído de tal predicción... Pero ya a finales del 2012 comenzamos a sentirnos sofocados de la rutina, de la pesantez económica de Italia, de los lamentos y quejadera continua de los últimos tiempo. Así que para esas fecha decidimos ir de viaje a Panamá a ver qué tal... Porque de verdad más allá del Canal de Panamá no teníamos idea de que podíamos encontrarnos... Estuvimos 3 semanas de inspección y lo que vimos en general nos gustó... 6 meses después y con 6 maletas aterrizamos aquí.

Ya tenemos 8 meses en Ciudad de Panamá, Anita con sus 4 años se adaptó mejor que nadie! habla mucho mejor español, sigue hablando italiano perfectamente, ella está feliz así que nosotros no podemos pedir más... Felices también de estar de este lado, adaptándonos a nuestra nueva vida, bajando un poco el ritmo, porque lo mejor de Panamá es que aquí se vive despacio y sin prisa, y es esa calma lo que realmente permite disfrutar las pequeñas cosas de la vida.
 Les iré contando poco a poco de esta nueva aventura. Mientras les dejo la vista de la ciudad...

De vuelta... y del otro lado...

Este Blog tuvo inicios en el 2007 cuando cerraba etapas de mi vida e iniciaba nuevos caminos. 
Hoy 7 años después hemos cerrado etapas y hemos encontrado otros caminos, ahora vivimos en Panamá. Y volteando hacia atrás me doy cuenta que 7 años han pasado y que muchas cosas hemos vivido y compartido y no es justo abandonar este pequeño espacio que durante todos estos años han sido una ventanita. Luego de la gran pausa retomo la iniciativa de contar nuevas aventuras y nuevas pasiones. De hecho decidí cambiar el nombre de mi pequeño espacio y desde ahora no sólo compartiré aventuras de viaje, sino también de cocina, de restaurantes, de nuevos sabores... Y por supuesto de momentos buenos, tristes, amargos, felices... en fin eso que nos tiene en vida. 
Bienvenido nuevamente a Lugares, Cocina y Momentos...

Anita en su primer viaje a Venezuela

Volver a Venezuela es llenarme de alegrías, mato la nostalgia, me lleno de mi tierra, de mi gente, humedezco mis raíces y se renuevan mis hojas... Mi Venezuela querida que nunca es la misma, pero siempre está ahí con sus brazos tendidos, esperándome.
El último viaje fue bastante tranquilo, pocos kilómetros recorridos, pero con la gran novedad: Anita por primera vez va a su tierra, en la que no nació pero es y será como la que la ha parido.
Y para comenzar la llevamos a Los Llanos, tierra cálida y generosa. Los Llanos en "invierno" que en realidad no es otra cosa que la época de lluvias, yo propongo cambiarle el nombre de invierno y llamarlo temporada de agua y de zancudos, de plagas y jejenes. En realidad es un periodo hermoso, sobre todo porque estuvimos en Camaguán y Los Esteros se convierten en espejos de agua donde se reflejan las palmas llaneras y tu imagen al pasar. Los Esteros se llenan de aves y hermosas toninas que saltan para saludar. Claro que lo de las toninas parece que fue una cuestión de suerte o era Anita que estando en el bote de paseo las llamaba con la buena vibra de una niña de 5 meses. Mi amiga Sorelia dice que tenía mucho tiempo que no las veía saltar de esa manera, así que fue un hermoso espectáculo para darle la bienvenida a mi niña.
Lamentablemente estuvimos pocos días en esta maravilla de tierra, la próxima vez iremos por más tiempo y sin dudas nos quedaremos en el mismo lugar, en el Hato la Fe, que es un lugar precioso y tranquilo. La casa del hato es hermosísima, la gente del hato se esmera en dar a conocer el verdadero quehacer llanero, un turismo rural sin pretensiones de lujos que te permite descubrir la magia de la naturaleza. Ideal para los niños y adultos que se quieran desconectar del bullicio y estrés de la ciudad. Y si van les encantará este lugar, porque la persona que los atiende es una mujer enamorada de esa tierra, le pone todo su cariño y esmero a su trabajo que no es otra cosa que su vida. Si van saludan a Sorelia de mi parte.
La última parte del viaje la pasamos en la Isla de Margarita, no fue un verdadero paseo porque estábamos agotado y no quisimos ponernos de exploradores. Pero igual valió la pena, la pasamos muy bien, días tranquilos y de relax con una pareja de amigos que nos ayudaban con la bebé y que hicieron de las vacaciones un momento inolvidable.

El resto de los días la pasamos en familia, saltando de casa en casa, de fiesta en fiesta, comiendo y disfrutando de todos. Todos felices de conocer a Anita, que a 5 meses se encaramó en un avión y fue a conocer su tierra, se sintió en casa y no vemos la hora de regresar.