¿Qué comer en Panamá?

Aunque Ciudad de Panamá es pequeña las opciones para comer abundan,  hay de todo, y para todos los gustos. Si eres turista lo recomendable es comer comida típica o lugareña. Realmente en pocos días como turista es difícil hacerse una idea de lo amplia e interesante que es la gastronomía panameña. Lo primero que viene a la mente es que la comida panameña tiene una gran influencia caribeña y americana por supuesto. (es evidente la huella de los gringos en todos los ámbitos, pero esto es reciente). No olvidemos que la primera influencia llega con los españoles, luego  influencia asiática en la comida local. La comunidad China en Panamá tiene más de 150 años y representan un 4% de la población quizás por eso no es extraño ver a un panameño comiendo Ham-Pao, Siu-Mai, o Si-Ha-Fan-Ko. La influencia afroantillana también se hace notar sobre todo en la comida típica de Colón, y pues no es extraño ver otros toques que cada día se están mezclando debido a la constante ola de migración que recibe Panamá. Abundan los restaurantes españoles, italianos, venezolanos, colombianos, etc.

El desayuno panameño es principalmente a base de comida salada y frita. Hojaldres/hojaldras, una especie de tortilla de harina frita, pollo frito, hígado encebollado, salchichas guisadas, tortillas de maíz fritas, ropa vieja (carne en tiras guisadas), frijoles, entre otras cosas. Lugares para comer este tipo de cosas abundan las fondas, Nikos Café, los comedores de supermercados como Riba Smith, el Rey, super 99, etc. También hay quienes los fines de semana se regalan un Dim Sum (desayuno chino) y se van al clásico Lung Fung o Golden Unicorn (los restaurantes chinos más famosos en Ciudad de Panamá). También hay lugares clásicos para un brunch dominguero, normalmente grandes hoteles y algunos restaurantes que ofrecen este bufet para desayunar.
Para un turista seguramente no debe dejar de comer en lugares emblemáticos de la ciudad, el mercado de Mariscos, para comerse un ceviche o un pescado frito, muchos restaurantes del Casco y de la ciudad también lo ofrecen como parte del menú, Panamá tiene el regalo de tener dos mares, así que lo que abunda es el pescado y los mariscos. También pueden disfrutar de un sancocho de gallina, arroz con pollo, lechona (cerdo), etc.

También puedes encantarte con el abanico gastronómico que ofrece la ciudad y todas las fusiones que encontramos a diario.

Ciudad Verde de Panamá

Si pudieramos cambiarle el nombre a esta ciudad una buena opción sería llamarla Ciudad verde de Panamá. En tan sólo pocos minutos sales del caos y te sumerges en la Jungla.

En Ciudad de Panamá dispones de muchas opciones a sólo 10-15 minutos del centro de la Ciudad llegas al Parque Metropolitano , un parque montañoso que te ofrece diversos senderos para caminar tranquilamente, observar aves, tucanes, monos. Senderos amplios y bien marcados, ideal para ir con niños, organizar un picnic y estar cerca de la naturaleza. NIvel: medio-Sencillo.

En pleno centro encuentras Cerro Ancón, la vía está cerrada para los automóviles así que en 15-20 minutos de caminata tranquila llegas a la cima del cerro y disfrutas de toda la ciudad, con suerte también ves algunas aves y tucanes, y con mucha suerte puede que encuentres un perezoso en las ramas de algún árbol. Nivel: Sencillo
 En cambio si te sientes más aventurero puedes ir al Parque Nacional Soberanía, cuenta con varios senderos como el Camino de Cruces (10 km), Camino del Oleoducto, es uno de los más conocidos y largos, son unos 17 km, el camino de Plantación (6.5 km), Espíritu del Bosque y Sendero Natural el Charco son los más cortos, adaptos para ir con niños.  Nivel: Avanzado-Intermedio.


Otra opción es el Parque Summit ir a conocer el águila harpía, ideal para un día de picnic, ver los animales y disfrutar en familia, lo ideal es ir durante la semana porque el fin de semana es la opción de mucha gente.Nivel: sencillo.

Lo único que necesita esta ciudad verde es una campaña más eficaz de concientización y valorización de estas hermosas áreas.



Me gustaría compartir la canción de Rubén Blades, Plantación adentro, lo que hoy es el Camino de Plantación, fue realmente  una plantación de cacao y plátano administrada por el gobierno americano, cada vez que damos un paseo por aquí no puedo dejar de pensar en Camilo Manrique. 


Golfo de Chiriquí

Feliz inicio de año (a mitad de enero aún puede desearse un feliz 2015). 
Ya pasó más de un año que estamos en Panamá, y por una razón o por otra abandono el blog y dejo de escribir. Como cada año, entre mis buenos propósitos espero ser más constante, realmente hay muchos lugares por presentar y descubrir. Panamá en un país que ofrece muchos lugares. Entre esos lugares quiero iniciar el año con el Golfo de Chiriquí, en el segundo año en el que nos escapamos unos días para una pausa relax y de verdad vale la pena. 


El Golfo de Chiriquí, se encuentra alejado de Panamá City a unos 400 km de la ciudad tomando la Interamericana, son un poco más de 5 horas debido a los trabajos que están realizando en la vía, sólo hay que tomar medidas de precaución y andar sin apuros. Otra opción es tomar un vuelo y llegar a David que se encuentra a una hora del Golfo. 

Nosotros llegamos a Las Lajas donde nos hospedamos en un bed and breakfast realmente único, es un lugar super natural donde puedes desconectarte de la ciudad y entrar en armonía con el ambiente, todo natural, Naturalmente Panama, atendido por una pareja italiana que son realmente únicos, super especiales y encantadores. Es un lugar pequeño así que es importante reservar con tiempo, tienen el restaurant donde ofrecen cenas, variedad de pizza y platos frescos que cambian cada día. Esperamos regresar y volver a Naturalmente Panama, porque uno se siente en casa, Anita se llena de amor y ya tiene amigos que la esperan. 
Naturalmente Panama
La playa de Las Lajas es super amplia, difícilmente te sentirás agobiado o te molestará tu vecino, es larga al menos 18 km, y bastante ancha, sólo hay que tener cuidado de la marea y de las gaviotas que no paran de revolotear. Es ideal para correr y montar bicicleta. La arena es super fina y completamente negra de origen volcánica,las olas según la marea pueden ser fuertes o no, como siempre hay que tener cuidado, me sorprendió que cada cierta distancia hay socorristas que vigilan a los bañista distraídos.

 

En el pueblo de Las Lajas, justo frente al parque hay una heladería que recomiendo a todo el que va a Las Lajas, porque tienen un helado de alto nivel, aunque no lo crean mejor que el de muchas heladerías en Italia. A parte de los gusto clásicos como chocolate o avellana, tienen helados de frutas locales orgánica que son exquisitos.  

Las Islas del golfo son un espectáculo, desde Boca Chica toman una lancha que los puede llevar a Isla Bolaños o a Isla Gámez. A nosotros nos gusta más ir de snorkeling así que siempre hemos ido a Isla Bolaños, la próxima vez iremos a Gámez para variar. Pero les aseguro que ambas son un paraíso, y me sorprende que no sea una destinación renombrada como Bocas del Toro o San Blas. (este es otro capítulo). Pero honestamente El Golfo de Chiriquí no tiene nada que envidiarle a otros lugares más conocidos. 

Mercado de Mariscos

¡Definitivamente esta es una de las tantas cosas buenas que tiene Panamá!
Adoro el mercado de mariscos. Ya es parte de mi rutina, cada dos semanas nos levantamos tempranito, me llevo mi cava y compro todo fresco al mejor precio de la ciudad. Por supuesto como en todos lados hay que saber comprar pescado, y si vives en la ciudad y es parte de tu rutina nada mejor que conseguir un vendedor de confianza. 

Me encanta venir aquí y escoger yo misma los productos que necesito: atún, mero, róbalo, pargo, corvina... entre 2,50$ y 3,50$ la libra (453 gr). 
Langostinos y camarones entre 4$ y 7$ la libra. 
Langosta (viva) desde 8$ la libra
Langosta China desde 6$ la libra.
Cangrejo desde 5$ la libra


El mercado de Mariscos es también el lugar ideal para degustar un ceviche al estilo panameño... Mi preferido el ceviche de corvina y el cocktail de langosta... Es un lugar para visitar como turista y comerse un pescado frito en uno de los kioskos, una cervecita bien fría y disfrutar de la autenticidad del lugar.