Tanino wine bar: Un rincón francés en Panamá

 Ciudad de Panamá es relativamente una ciudad pequeña, y digo relativamente porque la oferta gastronómica es muy amplia. Y una gran sorpresa ha sido descubrir Tanino Wine Bar y conocer a Fabien Migny, un francés doc que le pone pasión a cada una de sus creaciones. 
El ambiente es super agradable y acogedor, el menú se encuentra en las paredes del local, el personal es amable. La comida es de otro nivel, realmente vale la pena sobre todo si quieres sorprender a alguien, disfrutar de algo realmente especial o descubrir un pedacito de gastronomía francesa a la vuelta de la esquina. 

Me tocó probar la hamburguesa francesa que escogió mi hija de 5 años, La carne cocida a la perfección, cebollas caramelizadas, rúcula  y una mantequilla de tartufo que le quedaba de mil maravillas, se me hace agua la boca de solo recordarla. 
Probamos también Pollo Sakay, quizás no muy francés pero estaba delicioso y unas croquetas de papás riquísimas. Faltaron las Ostras que se habían agotado, pero Fabien siempre está sorprendiéndonos desde su cocina. La elección de platos es variada, tienen pollo, pato, langostinos, ostras, foie gras, hamburguesa, carne, el menú cambia constantemente y hay una gran variedad de vinos, champagne, cerveza, etc.

Mi recomendación es que vayan y degusten la variedad de Tanino, el buen gusto y la excelencia en cada uno de sus platos. Tanino queda al final de via Porras, frente al super 99 y quizás si van en grupo lo mejor sea reservar, pueden visitar la página fb de Tanino.

¿Cuenta Panamá con una infraestructura turística?

Muchos gobiernos y expertos en materia creen que la infraestructura turística de un país se basa en hoteles 4 y 5 estrellas que ofrecer a los visitantes, dejan de un lado la sostenibilidad de un proyecto o los proyectos, dejan de un lado la planificación de la ciudad y de los lugares que meten en pequeñas brochures de oferta turísticas, y por supuesto dejan de lado la formación de los que estarán de frente al servicio directo con estos turistas que visitan el país llenos de expectativas, que en muchos casos no son cumplidas.
Quede claro que esta realidad no es una realidad ajena a otros países, probablemente el problema es que aún no estamos convencidos que podemos desarrollar una economía basada en turismo, eso si sustentable porque sino definitivamente durará poco, y en ese caso es mejor que la infraestructura turística se quede limitada a la oferta de grandes cadenas hoteleras (esperando que se queden en la ciudad y al margen de ésta) y no destruyan el ecosistema y las áreas verdes del país.
Esperemos no ver grandes hoteles en el Darien o en Bocas del Toro o en el Golfo de Chiriquí, pero ojalá se desarrollara una oferta turística amplia, que incluyera tours gastronómicos y culturales, se desarrollara un turismo rural (Posadas, bed&breakfast en fincas, etc), al alcance de todos y no a precios elevados que convierte algunos lugares exclusivos sin ofrecer nada, como por ejemplo San Blas, donde la oferta es limitada y el dinero que entra es sólo ganancia.
La infraestructura no puede limitarse sólo al hospedaje, debemos ampliarla en servicio, en buena señalización, en mejores carreteras, en promoción turística, revalorizando las tradiciones, involucrando a las personas locales a contar su historia, creando museos que preserven esa historia.

Ojalá creciera la formación académica en turismo en diferentes espacios académicos, que no se limite sólo a aprender un inglés básico sino que se extendiera a la sostenibilidad del territorio y al cuidado de este. Ojalá se vieran más campañas de sensibilización para el cuidado de las aguas, el reciclaje y la fauna. Y esta esperanza que crece cuando vemos proyectos tan bonitos como el Biomuseo, Orquidiarios y Mariposarios en la ciudad y fuera de esta. Y otros pequeños proyectos privados que están haciendo grandes esfuerzos para desarrollar un turismo sustentable que respete el entorno.
 
El viaje es parte de la curiosidad del hombre, siempre existirán curiosos, viajeros, turistas, caminantes, excursionistas, peregrinos. Viajar es una actividad inagotable, por eso un país que tenga una oferta turística amplia y sustentable podrá basar su economía en el desarrollo del turismo.

Cecilia Pescao

Cecilia Pescao tiene ya 50 años en los fogones. Su sazón es conocida en Ciudad de Panamá y por la calle 27 del Chorrillo se han deleitado no sólo panameños de la zona, sino también artistas, políticos, y turistas que van a parar en la acera de su casa, sentados en unas mesitas plegables a disfrutar de su rica comida afroantillana. 

La primera vez que fui me acompañó un amigo de la zona, porque ya muchas personas me habían comentado que ni se me ocurriera ir sola. La verdad no soy paranoica con la seguridad, así que la primera vez fui con mi amigo y constaté que no hay nada que temer, además cuenta con presencia policial,  y me encontré a gusto, ya no he dejado de ir sola con mi familia. La calle 27 de Chorrillo es una calle concurrida y animada con varios locales de comida, la gente va a comer, a beber, algunos locales tienen su música y lo que se vive en esa calle es una gran alegría y un ambiente caribeño. Siento que es uno de los lugares donde se encuentra la verdadera Panamá.
El menú es ideal para compartir pescado a lo macho: corvina frita acompañada de una generosa ración de camarones, almejas, pulpo y langosta, el contorno puede variar: ensalada de pepino, patacones, o arroz con coco. Igual puedes armar tu menú a tu gusto. Los sabores son increíble, un equilibrio entre curry, jengibre y especias donde ninguna predomina y resalta cada sabor. 

¿Cómo llegar? 
Calle 27 oeste. Es muy fácil si usas google maps o waze basta escribas: cecilia pescao y te da las indicaciones. Si eres turista irás en taxi ¡y seguramente sabe donde queda Cecilia Pescao! Espero se animen a ir y me cuenten su experiencia.

¿Qué comer en Panamá?

Aunque Ciudad de Panamá es pequeña, las opciones para comer abundan,  hay de todo, y para todos los gustos. Si eres turista lo recomendable es comer comida típica o lugareña. Realmente en pocos días como turista es difícil hacerse una idea de lo amplia e interesante que es la gastronomía panameña. Lo primero que viene a la mente es que la comida panameña tiene una gran influencia caribeña y americana por supuesto. (es evidente la huella de los gringos en todos los ámbitos, pero esto es reciente). No olvidemos que la primera influencia llega con los españoles, luego  influencia asiática en la comida local. La comunidad China en Panamá tiene más de 150 años y representan un 4% de la población quizás por eso no es extraño ver a un panameño comiendo Ham-Pao, Siu-Mai, o Si-Ha-Fan-Ko. La influencia afroantillana también se hace notar sobre todo en la comida típica de Colón, y pues no es extraño ver otros toques que cada día se están mezclando debido a la constante ola de migración que recibe Panamá. Abundan los restaurantes españoles, italianos, venezolanos, colombianos, etc.
El desayuno panameño es principalmente a base de comida salada y frita. Hojaldres/hojaldras, una especie de tortilla de harina frita, pollo frito, hígado encebollado, salchichas guisadas, tortillas de maíz fritas, ropa vieja (carne en tiras guisadas), frijoles, entre otras cosas. Lugares para comer este tipo de cosas abundan las fondas, Nikos Café, los comedores de supermercados como Riba Smith, el Rey, super 99, etc. También hay quienes los fines de semana se regalan un Dim Sum (desayuno chino) y se van al clásico Lung Fung o Golden Unicorn (los restaurantes chinos más famosos en Ciudad de Panamá). También hay lugares clásicos para un brunch dominguero, normalmente grandes hoteles y algunos restaurantes que ofrecen este bufet para desayunar.
Para un turista seguramente no debe dejar de comer en lugares emblemáticos de la ciudad, el mercado de Mariscos, para comerse un ceviche o un pescado frito, muchos restaurantes del Casco y de la ciudad también lo ofrecen como parte del menú, Panamá tiene el regalo de tener dos mares, así que lo que abunda es el pescado y los mariscos. También pueden disfrutar de un sancocho de gallina, arroz con pollo, lechona (cerdo), etc.
También puedes encantarte con el abanico gastronómico que ofrece la ciudad y todas las fusiones que encontramos a diario.