El Rey de la Salsa

Su nombre es Oscar Emilio León Somoza, mejor conocido como "el Rey de la Salsa" o "El Sonero del Mundo" nació en Antímano en el 1943, hijo de una familia humilde, que creció entre juegos de pelota en la calle y cantando en fiestas de la familia. Antes de entrar en el mundo artístico se graduó de topógrafo, profesión que nunca ejerció, pero trabajó como taxista y mecánico. Su carrera artística comenzó "matando tigre" y formando parte de pequeñas bandas, hasta que entró a formar parte de la "Dimensión Latina" y más adelante forma su propia orquesta "La Salsa Mayor" que luego pasará a llamarse "Oscar D'León y su Orquesta".
Oscar de León con más de 60 álbumes es actualmente es uno de los cantantes venezolanos más famosos en el mundo, ha recorrido el mundo entero con su música y colecciona discos de platino y oro, nominaciones, y hasta un grammy. En el 2000 participó en la banda sonora de la película "Las Locuras del Emperador" con su canción "Mundo Perfecto".
Oscar de León es uno de esos venezolanos que te llena de orgullo. Ir a su concierto aquí en Roma es lo máximo, casi que lo tienes sólo para ti, en primera fila para disfrutarlo desde inicio a fin, interactúa con el público y hasta nos dedicó una canción a mi esposo y a mi: "Somos novios". Quizás no hay tanto público como en Venezuela o en un país latino, pero sin duda pone a los italianos a mover el esqueleto.
Oscar... eres lo máximo...

Voy o Vengo...

Cada viaje tiene una emoción particular, en mi caso comienzo a viajar antes de tomar el avión. Todo comienza con la preparación, un sueño, las expectativas de una tierra desconocida, de una cultura diferente, o el regreso a un lugar en el que ya estuve pero que es siempre una sorpresa. Sin embargo, el viaje de regreso a casa es siempre una emoción única.

Desde que dejé el país que me vió nacer mi corazón se dividió en dos, sobre todo cuando mi dulce mitad no me acompaña en un viaje como este que no se ni que nombre darle. No es un viaje de turismo, ni laboral, tecnicamente no es un viaje de regreso, siendo este el primer segmento del boleto: Roma-Caracas.
Un viaje como este la emoción es distinta, una noche mal dormida, siempre algo a última hora que hay que resolver, una angustia inexplicable, y digo inexplicable porque esta angustia se me presenta sólo cuando regreso a Venezuela, y no es miedo a los aviones.
Pero aquí estoy, de camino al check in, encomiendo a Dios y a todos los santos mis maletas y parecerá irracional, pero en los últimos vuelos Roma/Caracas/Roma con escala o se pierden mis maletas o magicamente se desaparece algo. Esta vez es un vuelo sin escalas así que aumentan las esperanzas.
Las horas de vuelo no pasan, y bueno alitalia no es una compañía que se distinga por el entretenimiento a bordo, no logro ver la minúscula pantalla a tres metros de mi asiento, así que nada pienso de nuevo en las maletas y en la cola del aeropuerto, y en el tráfico para llegar hasta mi casa. Pienso que este viaje no es un ida y vuelta, no voy ni vengo... Roma-Caracas-Roma es un regreso-regreso.

Una Tacita de Café

No soy una gran bebedora de café, ni mucho menos una experta, pero con la curiosidad me he dedicado a leer un poquito por aquí y por allá para tener idea de lo que se esconde detrás de la taza humeante y el aroma que durante mi infancia me despertaba en las mañanas, y que sin falta perfumaba las tardes.

Seguramente todo comenzó con la palabra qahwah, palabra árabe que indicaba una bebida que se producía con el extracto de unas semillas. Del árabe pasó al turco quahv, y el nombre exacto es Coffea arabica. Algunos afirman que la palabra café deriva de Kaffa, nombre de la región etiópica, de donde algunos afirman es originaria la planta. La difusión del café en el mundo por supuesto tiene que ver con historias de guerra, colonización y comercio.
El café forma parte de la familia rubiaceae con una enorme gran cantidad de especies y géneros.
La especie más conocida es el coffea Arabica con la variedad Moka su característica principal es el intenso aroma. en Brasil por ejemplo es muy común la variedad Maragotype. Entre otras especies se encuentran también: robusta, liberica, excelsa, stenophylla, mauritiana, racemosa, congencis, dewevrei, dybowskii, etc.
En Venezuela el café comienza a cultivarse en el 1740, se extendió desde Ciudad Guayana hasta Caracas y el resto del país. En el 1830 el café pasa a ser el principal producto de la economía venezolana desplazando al cacao a un segundo lugar. En el 1896 Venezuela era el segundo productor de café a nivel mundial. La caficultura en Venezuela comienza a decaer en el 1919. Las guerras mundiales, la aparición del petróleo, la crisis del 1929 y otros factores incidieron en la caída total del producto y poco a poco comienza a desaparecer de los mercados internacionales. En la actualidad seguramente el café sigue luchando para recuperar un lugar importante en el mercado internacional, sin embargo el chorro del petróleo, la competencia actual y otros factores económicos complican esta lucha que quizás ya esté perdida.
Luego de este salto en la historia quería contarles como se pide un café en Italia y como algunas cosas coinciden en Venezuela. Comencemos por la normalidad. En italia pedir un "café" así a secas corresponde a un negrito, a un café corto o a un expreso. Sin embargo se puede pedir también un "caffè ristretto" que sería mucho más corto que un café expreso. Existe también el "caffè lungo" que sería el contrario del "ristretto" pero que sigue manteniendo su carácter fuerte. Pueden pedir un "macchiato" que sería un marrón pequeño, pero en realidad sería una traducción para salir del paso. Un "macchiato" es un "macchiato" es decir un café con una mancha de leche que puede ser con leche fría o caliente.
Un "Cappuccino" es un capuchino, para ser más explícitos es un café con leche con espuma. Ahora bien, a partir de aquí la cosa se complica. En un bar en italia puedes oir cosas como: Un "caffè al vetro" "caffè latte al vetro" "macchiato al vetro" este término al vetro hace referencia al recipiente (un vaso de vidrio), algunos sostienen que el vidrio mantiene un sabor particular que en una taza normal no se percibe. Con este particular se puede exigir también la altura del vaso.
Hay quienes piden un "cappuccino senza schiuma" y yo me pregunto, ¿no es un caffè latte? es decir; un café con leche normalísimo sin espuma. Tampoco es extraño oír a las 7.00am a alguien que pide un "caffè corretto" y este puede ser corregido con grappa, sambuca, vermouth o vodka.
Ahora algo que nunca he oido es alguien pedir un guarapo, aunque tiene su término, y es "acqua sporca" y quizás el nombre no guste, pero es que aquí el café tiene carácter fuerte.

Las propinas

Siempre me ha llamado la atención la interpretación y el uso de la propina que cada país tiene. Los gringos por ejemplo acostumbran dar el 10% del total, quizás por eso son los más esperados por los camareros. Algunos países incluyen el 10% del servicio en la factura, como en Venezuela por ejemplo. En Italia usan agregar a la cuenta un extra por persona servida, que va desde 1 a 2 euros; y luego la gente es libre de dejar o no una propina. En Japón es el caso contrario, es mala educación dejar propina, no pretenden la propina e incluso se ofenden si la dejas porque la ven como símbolo de superioridad.
En general algunos lugares no colocan este 10% al total y dan libre albedrío al bolsillo y generosidad de los clientes, así muchas personas dan la propina de acuerdo al servicio que han recibido, permitiendo que la subjetividad y la percepción hagan de las suyas.
Ahora cuando viajas a un país donde el sueldo mensual equivale a la camisa que llevas puesta (sin vestirte de marca) ¿es justo que al muchacho o a la muchacha que te ayuda con las maletas o te sirve la comida le des una propina que equivale al sueldo de la persona que está todo el día en el campo recogiendo plátanos o té?

¿Cuándo das una propina, una camisa, un par de zapatos, estoy cambiando algo? ¿Puedes cambiar el curso de una economía o de una sociedad con un mínimo que a ti no te cambia nada y que para esa persona puede representar mucho, poco, algo, o simplemente nada?
Seguramente no existen respuestas precisas, correctas, o fórmulas mágicas que den como resultado lo justo o injusto. Seguramente cada quien es en grado de darse sus propias respuestas basándose en sus propios principios, valores y creencias según el contexto.
Personalmente creo que no puedo cambiar significativamente el curso del mundo, pero quiero creer que la suma de pequeños gestos, pequeñas acciones pueden mejorar o aliviar la fatiga de hombres y mujeres, aunque sea sólo por un momento.
Tu que lo tienes todo no eres mejor que ellos y es sólo cuestión de suerte, porque como ya han dicho por ahí, la suerte es una cuestión de geografía. Y justamente esta reflexión de este post nace en Uganda.